La tranquilidad nocturna del sector de Colina Campestre, en el norte de Bogotá, se ha visto alterada en los últimos días por una peligrosa práctica de conducción temeraria que preocupa a los residentes del barrio. Vecinos denuncian que, en plena madrugada, un conductor utiliza la vía de la calle 138 como si se tratara de una pista improvisada para realizar maniobras conocidas como “trompos” o derrapes, poniendo en riesgo a peatones, conductores y residentes del sector.
Las quejas surgieron luego de que circulara un video grabado por un residente del área en el que se observa a un automóvil blanco realizando giros bruscos y derrapes en medio de una intersección semaforizada. En las imágenes, captadas desde un edificio cercano, se ve cómo el vehículo pierde tracción deliberadamente mientras gira sobre su propio eje, dejando marcas de neumáticos en el asfalto y generando ruido en medio de la noche.
Según los habitantes de la zona, este tipo de maniobras se estarían repitiendo con frecuencia durante la madrugada, cuando el tráfico disminuye y la mayoría de residentes intenta descansar. Los vecinos afirman que el conductor no solo realiza los trompos en plena vía pública, sino que lo hace incluso cuando hay otros vehículos detenidos en los semáforos o personas caminando por el sector.
“Es muy peligroso porque no sabemos en qué momento puede perder el control del carro y causar un accidente. Aquí pasan buses, taxis y también hay gente que llega tarde del trabajo”, comentó un residente del barrio que prefirió no revelar su identidad.
Colina Campestre es una zona residencial caracterizada por conjuntos de apartamentos y un alto flujo vehicular durante el día, ya que conecta varias vías importantes del norte de la ciudad. Sin embargo, durante la noche la movilidad disminuye considerablemente, lo que aparentemente ha sido aprovechado por el conductor para realizar estas maniobras de riesgo.
Los residentes aseguran que el ruido de las llantas derrapando y el motor acelerado rompe la tranquilidad del sector. Además, temen que esta conducta pueda terminar en un accidente grave si el conductor pierde el control del vehículo o impacta a otro automóvil.
Expertos en seguridad vial advierten que los “trompos” o derrapes deliberados en vías públicas constituyen una conducta altamente peligrosa. Este tipo de maniobras reduce el control del vehículo, aumenta la probabilidad de colisiones y puede afectar a peatones, ciclistas o conductores que no esperan ese comportamiento en una intersección urbana.
Los vecinos del sector han solicitado la intervención de las autoridades de tránsito y de la policía para reforzar la vigilancia nocturna en la zona y evitar que estas conductas continúen. Algunos residentes incluso han planteado la posibilidad de instalar más cámaras de seguridad o implementar operativos de control en las horas en las que se registran estas maniobras.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente si el conductor ha sido identificado o si se han impuesto sanciones. Mientras tanto, los habitantes del sector esperan que las autoridades tomen medidas antes de que esta peligrosa práctica termine provocando un accidente. Para quienes viven en el barrio, la calle 138 no debería convertirse en un improvisado autódromo nocturno, sino seguir siendo una vía segura dentro de una zona residencial.





