Atroz feminicidio: ¡la víctima tenía 72 años!

La muerte de Blanca Emeria Pardo Rosero, una mujer de 72 años de San Bernardo, Nariño, continúa generando indignación y preguntas entre sus familiares y la comunidad, más de un mes después de que falleciera en Pasto tras ser encontrada gravemente herida en una zona rural del municipio.

El caso, ocurrido a finales de agosto, es investigado como un posible feminicidio. La mujer fue localizada en un potrero con aparentes signos de violencia y, de acuerdo con las primeras versiones conocidas, existirían indicios de una posible agresión sexual. No obstante, este último aspecto debe ser establecido oficialmente mediante los procedimientos médico-legales y la investigación judicial.

Blanca Emeria fue auxiliada después de ser encontrada y recibió atención médica inicialmente en San Bernardo. Debido a la gravedad de las lesiones, posteriormente fue trasladada a Pasto, donde permaneció bajo cuidado médico. Finalmente murió como consecuencia de la gravedad de las heridas.

La información difundida en las primeras horas del caso provocó una fuerte reacción en San Bernardo. Habitantes del municipio organizaron una velatón en memoria de la víctima y reclamaron resultados de las autoridades para determinar qué ocurrió, identificar a los responsables y establecer las circunstancias exactas de la muerte.

La Alcaldía de San Bernardo, encabezada por el alcalde Jairo Arley Ibarra Moreno, expresó públicamente su rechazo frente al crimen y manifestó solidaridad con los familiares de Blanca Emeria. La Administración Municipal también pidió celeridad en las investigaciones y que el caso no quede en la impunidad.

La dimensión del caso aumentó cuando la Defensoría del Pueblo lo incluyó entre los posibles feminicidios registrados en Nariño durante 2026. Según cifras divulgadas por ese organismo, entre enero y julio se habían registrado 17 feminicidios en el departamento y durante agosto se reportaron otros cuatro casos.

Entre estos últimos apareció el nombre de Blanca Emeria Pardo Rosero, cuya muerte fue relacionada con una violenta agresión ocurrida en San Bernardo. Para entonces, la mujer había sido trasladada a un centro asistencial de Pasto debido a la gravedad de sus heridas y posteriormente murió.

La inclusión del caso en estas estadísticas puso nuevamente sobre la mesa la violencia que enfrentan las mujeres mayores, una población que en muchas ocasiones permanece fuera del foco de las discusiones sobre violencia de género. Precisamente, especialistas y organizaciones que trabajan por los derechos de las personas mayores han advertido que la edad no debe convertirse en un factor que invisibilice este tipo de crímenes. Un análisis publicado en septiembre señaló que las mujeres mayores también pueden ser víctimas de feminicidio y que la violencia puede presentarse incluso dentro de sus círculos cercanos o de cuidado.

La investigación volvió a adquirir notoriedad el 5 de octubre, cuando Jenny Pardo, hija de Blanca Emeria, participó en el pódcast Vamos pa’ eso, espacio en el que habló sobre la vida de su madre, las circunstancias que rodearon su muerte y el impacto que el caso ha tenido para la familia.

El episodio fue presentado bajo el título “Mi mamá tenía 72 años y la abusaron” y puso nuevamente la historia de Blanca Emeria frente a la opinión pública. La descripción del episodio señala que Jenny Pardo conversó sobre la vida y muerte de su madre y sobre la búsqueda de justicia y responsabilidad por lo ocurrido.

La aparición pública de la hija constituye un nuevo llamado para que el caso avance y para que las circunstancias de la muerte sean esclarecidas con rigor. También contribuye a mantener vigente la memoria de la víctima, especialmente en un contexto en el que distintos sectores de Nariño han reclamado una respuesta más contundente frente a la violencia contra las mujeres.

Hasta ahora, las circunstancias exactas de la agresión, la identidad de quien o quienes estarían detrás del ataque y las eventuales responsabilidades penales deben ser determinadas por las autoridades competentes. Por ello, mientras no exista una decisión judicial, resulta necesario mantener la denominación de presunto feminicidio y diferenciar las versiones conocidas de los hechos que puedan ser probados dentro de la investigación.

La muerte de Blanca Emeria Pardo Rosero dejó de ser solamente un caso que conmocionó a una población del norte de Nariño. Su nombre se convirtió también en parte de la discusión regional sobre la violencia contra las mujeres mayores y sobre la necesidad de que las investigaciones avancen hasta establecer la verdad judicial.

Para sus familiares y para la comunidad de San Bernardo, el reclamo permanece vigente: conocer qué ocurrió, que los responsables respondan ante la justicia y que la muerte de Blanca Emeria no termine convertida en otro caso sin esclarecer.

San Bernardo, Nariño.

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