Las autoridades buscan esclarecer el asesinato de Alejandra Torres, de 32 años, y Jorge Alejandro Vivas Alba, de 47, ocurrido en la vereda Tenería, de Suesca, Cundinamarca. La familia señala antecedentes de inseguridad en la finca y un conflicto con un vecino como posibles pistas, mientras denuncia que el inmueble fue saqueado después de la tragedia.
La incertidumbre y el temor se apoderaron de la vereda Tenería, en el municipio de Suesca, Cundinamarca, tras el asesinato de Alejandra Torres y su pareja sentimental, Jorge Alejandro Vivas Alba. El doble homicidio, ocurrido el miércoles 14 de octubre, es objeto de una investigación judicial que busca establecer quiénes participaron en el ataque y cuáles fueron las razones detrás de la violenta agresión.
De acuerdo con la información preliminar conocida sobre el caso, los hechos se registraron hacia las 11:34 de la mañana, en circunstancias que todavía deben ser esclarecidas por las autoridades. La pareja sufrió múltiples heridas ocasionadas con arma cortopunzante y falleció en la vía pública, según los reportes citados en la información inicial.
Mientras avanzan las pesquisas, los investigadores examinan diferentes elementos que podrían ayudar a reconstruir lo ocurrido, entre ellos las circunstancias del ingreso de personas a la propiedad, los antecedentes de seguridad denunciados por los familiares y los conflictos que, presuntamente, se habían presentado antes del crimen.
Según el reporte preliminar de la Policía de Cundinamarca citado por medios de comunicación, dos personas habrían ingresado a la vivienda de la pareja, donde se produjo una riña que terminó en una agresión mortal. Jorge Alejandro Vivas Alba, de 47 años, presentaba una herida en el cuello, mientras que Alejandra Torres, de 32, sufrió lesiones en el pecho, la espalda y la pierna derecha.
La información conocida indica que, en medio de la emergencia, se solicitó ayuda a la Policía. Sin embargo, cuando llegaron los uniformados, las víctimas ya habían fallecido. Unidades policiales y funcionarios de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) asumieron las diligencias correspondientes, incluida la inspección técnica de los cuerpos. La investigación busca determinar la secuencia exacta de los acontecimientos, identificar a los responsables y establecer si hubo participación de otras personas.
Aunque las autoridades deben establecer el móvil del doble homicidio con base en pruebas verificables, los testimonios conocidos permiten identificar varios aspectos que podrían ser relevantes para la investigación. Adriana Hernández, madre de Alejandra Torres, manifestó que su hija y Jorge Alejandro habrían tenido un enfrentamiento con un vecino de la zona meses antes de los hechos.
Según su relato, la discusión se habría originado cuando Jorge realizaba labores de poda de árboles y algunas ramas cayeron sobre un predio vecino. La situación habría escalado hasta una agresión física. La madre de Alejandra considera que este antecedente merece ser examinado por los investigadores, ante la posibilidad de que existiera algún tipo de represalia. Sin embargo, hasta el momento, con la información disponible, no es posible establecer que ese episodio tenga una relación directa con los asesinatos ni atribuir responsabilidad a persona alguna.
Otro elemento que genera inquietud entre los familiares son los problemas de seguridad que, según la madre de la víctima, se venían presentando en la propiedad. Hernández recordó que, aproximadamente un año y medio antes del crimen, su hija le había contado que sospechaba de personas que supuestamente intentaban ingresar al inmueble para robar. Incluso, habría mencionado la existencia de un presunto túnel utilizado para acceder a la vivienda, una circunstancia que deberá ser verificada si forma parte de las líneas investigativas.
Con el paso del tiempo, según el testimonio familiar, comenzaron a notar la desaparición de algunos objetos de la finca. Estos antecedentes abren interrogantes sobre un posible móvil relacionado con el hurto, pero no permiten concluir que el doble homicidio haya sido cometido con ese propósito.
A la tragedia se sumó otra denuncia de la familia: el presunto saqueo de la propiedad después de los asesinatos. La madre de Alejandra aseguró que recibió información según la cual varias personas habrían ingresado al inmueble y se llevaron diferentes pertenencias, entre ellas una nevera. También afirmó que uno de los presuntos responsables habría portado un arma de fuego.
Este señalamiento plantea una pregunta clave: ¿el robo fue un hecho posterior e independiente o existe alguna conexión con el ataque mortal? Por ahora, esa relación no está demostrada. Será necesario establecer cuándo ocurrió el saqueo, qué elementos fueron sustraídos, quiénes ingresaron a la finca y si existen indicios que permitan vincular esos hechos con el doble homicidio.
Alejandra Torres y Jorge Alejandro Vivas Alba residían en una finca de la vereda Tenería, donde, de acuerdo con el relato familiar, tenían perros de criadero, ganado y proyectos relacionados con el cultivo hidropónico. La propiedad representaba no solo su lugar de residencia, sino también el espacio en el que desarrollaban sus actividades y proyectos productivos.
Para sus familiares, resulta difícil comprender cómo la vida de la pareja terminó de manera tan violenta. La madre de Alejandra ha insistido en que necesita respuestas sobre lo ocurrido y que espera que las autoridades agoten todas las líneas de investigación.
En medio del dolor, Adriana Hernández ha reclamado que el caso no quede sin esclarecer. Su principal preocupación es conocer quiénes estuvieron detrás del ataque y qué motivó una agresión que acabó con la vida de su hija y de su compañero. La mujer también manifestó su indignación por el presunto saqueo de la finca, situación que, según indicó, agravó el sufrimiento de la familia tras la pérdida.
Su petición es clara: que las autoridades identifiquen a los responsables, verifiquen los antecedentes denunciados y determinen si existió una relación entre los posibles conflictos previos, los hechos violentos y el posterior hurto de pertenencias. El doble homicidio de Alejandra Torres y Jorge Alejandro Vivas Alba deja varios interrogantes sobre las circunstancias del ataque y sus posibles motivaciones. Las versiones relacionadas con un conflicto vecinal, los presuntos intentos de hurto y el saqueo posterior constituyen elementos que podrían ser examinados por los investigadores, sin que hasta ahora permitan confirmar una hipótesis definitiva.
La prioridad será establecer la identidad de los responsables, reconstruir lo ocurrido dentro y fuera de la vivienda y determinar si el crimen estuvo relacionado con una posible retaliación, un intento de hurto u otro motivo. Mientras se conocen nuevos avances oficiales, la familia de las víctimas y los habitantes de Suesca esperan que la investigación permita esclarecer el caso y que los hechos no queden en la impunidad.






