¿Qué es la maternidad subrogada que puso en riesgo la carrera del político demócrata cristiano más prometedor de Europa?

La carrera política de Jens Spahn está lejos de llegar a su fin. Pese a la controversia que provocó la revelación de que él y su esposo tuvieron un hijo mediante gestación subrogada en Estados Unidos, el dirigente de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) conservará su escaño en el Bundestag y, según confirmó un portavoz de la bancada de la CDU/CSU en Berlín, está previsto que se incorpore a la Comisión de Presupuesto.

La decisión confirma, al menos por ahora, el pronóstico formulado semanas atrás por Markus Söder, líder de la Unión Social Cristiana (CSU), quien después de la renuncia de Spahn como jefe del grupo parlamentario de la CDU/CSU había advertido que su trayectoria política todavía no estaba terminada.

Spahn, de 46 años, abandonó a mediados de julio la dirección de la bancada parlamentaria después de que trascendiera que él y su marido habían recurrido a una gestación subrogada en Estados Unidos para convertirse en padres. El episodio generó críticas y malestar dentro de sectores de la propia CDU/CSU, reabriendo además el debate sobre la regulación de esta práctica en Alemania.

Ahora, su incorporación a la Comisión de Presupuesto vuelve a colocar a Spahn en un puesto de considerable relevancia política. El organismo parlamentario desempeña un papel central en el control de las cuentas públicas y también en la supervisión de la actuación financiera del Gobierno.

Los Verdes cuestionan precisamente que Spahn vaya a asumir responsabilidades en un órgano con semejante poder. Paula Piechotta, especialista en asuntos presupuestarios de esa formación, sostuvo que el político conservador ya había demostrado, durante su etapa como ministro de Salud, que no tenía suficiente sentido de responsabilidad en la gestión de los recursos de los contribuyentes.

Las críticas están relacionadas principalmente con la controvertida adquisición de mascarillas durante los primeros meses de la pandemia de coronavirus, cuando Spahn estaba al frente del Ministerio de Salud. Su departamento intervino directamente en las compras y suscribió contratos de suministro sin negociación y con precios previamente establecidos.

La operación terminó generando un prolongado conflicto entre el Estado alemán y varios proveedores que posteriormente se negaron a aceptar determinadas mascarillas. Algunos de esos proveedores acudieron a los tribunales, mientras el Gobierno federal continúa enfrentando posibles consecuencias económicas que podrían ascender a miles de millones de euros.

La oposición considera que estos antecedentes deberían ser tenidos en cuenta antes de otorgarle a Spahn responsabilidades en la comisión encargada de examinar el presupuesto federal. El argumento de los críticos es que el político podría encontrarse en una posición particularmente incómoda al participar en la supervisión de asuntos relacionados con la gestión de recursos públicos durante el periodo en el que estuvo al frente del Ministerio de Salud. Spahn, por su parte, ha defendido las decisiones adoptadas durante la pandemia, argumentando que se produjeron en un contexto extraordinario y bajo una fuerte presión para garantizar rápidamente el suministro de equipos de protección.

Su regreso a una posición de relevancia parlamentaria demuestra así que la polémica no ha supuesto, hasta ahora, el final de su trayectoria política. Por el contrario, su permanencia en el Bundestag y su eventual llegada a la Comisión de Presupuesto podrían convertirlo nuevamente en una figura relevante dentro de la CDU/CSU, aunque también mantendrán sobre él el escrutinio de la oposición y de sectores de su propio partido.

La maternidad subrogada, también denominada gestación subrogada, es un procedimiento mediante el cual una mujer lleva adelante un embarazo con el propósito de que, después del nacimiento, el niño sea criado por otra persona o pareja, que asume la condición de progenitor o progenitores conforme a las leyes del país donde se realiza el procedimiento.

En algunos casos se utiliza un embrión creado mediante fecundación in vitro con material genético de los futuros padres o de donantes. Por ello, la mujer que lleva el embarazo puede no tener ninguna relación genética con el bebé.

La práctica genera importantes debates jurídicos, éticos y sociales, especialmente en relación con los derechos de la mujer gestante, los derechos del niño, la filiación, la explotación económica y las diferencias entre las legislaciones nacionales. Alemania mantiene una posición particularmente restrictiva frente a la gestación subrogada, mientras que Estados Unidos permite esta práctica en determinadas jurisdicciones, aunque las condiciones legales varían según el estado.

Jens Spahn, Líder demócrata cristiano alemán.

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