¡Absurdo! Joven cae accidentalmente en planta de procesamiento y muere.

Una familia de Medellín enfrenta una profunda tragedia tras la muerte de Jhon Jader López Zapata, un joven de apenas 20 años que falleció durante su jornada laboral en una planta de procesamiento de alimentos ubicada en el corregimiento de San Antonio de Prado, en el suroccidente de la capital antioqueña.

El accidente ocurrió el lunes 24 de agosto, cuando López Zapata cumplía un turno nocturno en una empresa dedicada a la producción de alimentos derivados del pollo, donde llevaba aproximadamente dos meses trabajando. Según sus familiares, ese día le habría sido asignada una tarea de alto riesgo para la que, aseguran, no estaba debidamente preparado: la limpieza de una máquina utilizada en el proceso de producción.

La familia sostiene que el joven no desempeñaba habitualmente sus funciones en el área donde ocurrió el accidente y cuestiona las condiciones en las que fue enviado a realizar esa labor. Yulieth López, hermana de la víctima, afirmó que Jhon Jader incluso tuvo que preguntarle a una compañera cómo se encendía la máquina, lo que, según ella, genera interrogantes sobre el nivel de capacitación que había recibido para manipular o intervenir ese equipo.

“Él estaba en esa zona que no le correspondía, que no era el área en la que él trabajaba. La máquina estaba el momento que él la estaba limpiando, no entendemos cómo cayó a ella. No sabía ni cómo prenderla”, relató la mujer.

La versión conocida por las autoridades indica que el trabajador se encontraba en la zona de escaldado de patas de pollo y, aparentemente, resbaló, cayó al interior de la máquina escaldadora y quedó atrapado. Las graves lesiones que sufrió le provocaron la muerte en el lugar.

La familia también cuestionó la manera en que fue informada sobre lo ocurrido. Yulieth López aseguró que sus parientes no recibieron inicialmente una comunicación directa y oportuna por parte de la empresa y que conocieron la tragedia gracias a un familiar que también trabajaba en el lugar.

“Nos enteramos fue porque un familiar que trabaja allá nos llamó y nos contó. Si no es así, esta es la hora que no sabríamos nada de mi hermano”, manifestó.

Ante la gravedad del caso, uno de los principales interrogantes que deberá resolver la investigación es por qué el joven se encontraba realizando esa actividad, qué capacitación había recibido, cuáles eran los protocolos establecidos para intervenir la maquinaria y qué medidas de seguridad estaban activas en el momento del accidente.

Cárnicos y Alimentos S.A.S., empresa propietaria de la línea Pollos Coa, manifestó que el hecho es materia de investigación y aseguró que, inmediatamente después del accidente, activó los protocolos correspondientes, notificó a las autoridades competentes y dio aviso a su Administradora de Riesgos Laborales, ARL SURA.

La compañía señaló además que está colaborando con los expertos y las entidades encargadas de adelantar la investigación técnica que permita establecer con precisión las circunstancias que rodearon el accidente. La empresa reiteró que la seguridad, la protección y el bienestar de sus trabajadores constituyen una prioridad.

Hasta el momento, no existe una conclusión oficial que permita atribuir responsabilidad a la empresa o establecer que hubo una falla específica en los protocolos de seguridad. Las afirmaciones de los familiares forman parte de las circunstancias que deberán ser contrastadas durante la investigación.

El caso, sin embargo, ha puesto nuevamente la atención sobre las condiciones de seguridad en los lugares de trabajo donde los empleados deben operar o intervenir maquinaria de riesgo. La investigación deberá determinar si el accidente obedeció exclusivamente a una circunstancia accidental o si pudieron existir fallas relacionadas con la capacitación, la supervisión, la asignación de funciones, los protocolos de seguridad o las condiciones en las que se encontraba la máquina.

Mientras avanzan las diligencias, la familia de Jhon Jader López Zapata pide que su muerte no quede simplemente registrada como un accidente laboral y reclama que se conozca toda la verdad sobre lo ocurrido aquella noche.

“Era un niño de tan solo 20 años, deja una familia que lo amaba. Hoy es mi hermano, mañana puede ser alguien más. Ayúdenme que llegue al Ministerio de Trabajo, al alcalde Federico Gutiérrez, a mucha gente. Salvemos vidas. Salvemos vidas”, concluyó su hermana.

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