Al menos 21 personas murieron y otras cuatro resultaron heridas este miércoles tras la colisión frontal entre un autobús y un camión en el estado brasileño de Paraná, en el sur del país. El accidente ocurrió durante la madrugada en la carretera BR-373, a la altura del municipio de Imbituva, mientras equipos de emergencia y autoridades atendían la emergencia e iniciaban las investigaciones.
Según los primeros reportes, el camión habría invadido el carril contrario y terminado impactando de frente contra el autobús. La Policía Federal de Carreteras abrió una investigación para establecer las circunstancias exactas del siniestro y determinar si factores como la velocidad, el estado de la vía o las condiciones de los conductores pudieron influir en el choque.
El autobús pertenecía a la Secretaría Municipal de Salud de Imbituva y trasladaba pacientes —en algunos reportes, también a familiares— hacia centros médicos de la región. La información preliminar fue divulgada por la concesionaria Via Araucária, responsable de la administración de varios tramos viales de Paraná.
Las imágenes difundidas después del accidente mostraron el autobús completamente destruido, convertido en un amasijo de hierros y cristales, mientras el camión quedó a pocos metros, fuera de la carretera. La mayoría de las víctimas se encontraba en el vehículo de transporte de pasajeros.
La BR-373 fue cerrada temporalmente en el sector del accidente para permitir el trabajo de los equipos de rescate, peritos y agentes de la Policía Federal de Carreteras. El cierre provocó varios kilómetros de congestión en ambos sentidos, mientras las autoridades adelantaban la inspección técnica del lugar.
Las cuatro personas heridas fueron atendidas por los organismos de emergencia y trasladadas a centros hospitalarios de la zona. Hasta el momento de los primeros informes no se habían divulgado públicamente sus identidades ni la gravedad exacta de sus lesiones.
Las autoridades brasileñas continúan recopilando evidencias, incluidos testimonios, registros de tránsito y elementos técnicos de los vehículos, con el fin de reconstruir la secuencia del impacto. Un reporte posterior de la Policía Federal de Carreteras elevó provisionalmente el balance a 23 muertos y cinco heridos, por lo que el número de víctimas aún podría cambiar a medida que avance la identificación de los fallecidos y la verificación oficial de los datos.
El municipio de Imbituva declaró dos días de duelo oficial. El gobernador de Paraná, Ratinho Júnior, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguró que las fuerzas de seguridad trabajan para esclarecer las causas del accidente.
La tragedia vuelve a poner bajo atención la seguridad vial en Brasil, donde los accidentes de tránsito continúan representando una de las principales causas de muerte. Sin embargo, las autoridades aún no han establecido de manera definitiva si el siniestro estuvo relacionado con exceso de velocidad, una maniobra indebida, fallas mecánicas o algún otro factor.





