Inusitado aumento de meteoritos tiene desconcertada a la NASA. Video.

En los últimos meses, la presencia de bólidos —esas brillantes bolas de fuego que cruzan el cielo— ha llamado la atención por su aparente aumento, especialmente durante marzo, cuando varios de estos fenómenos fueron observados tanto en Norteamérica como en Europa. Algunos incluso dejaron rastros físicos en la Tierra: fragmentos espaciales cayeron en zonas como Ohio, mientras otros impactaron viviendas, atravesando techos o rebotando dentro de habitaciones.

El fenómeno generó sorpresa entre aficionados y expertos. Mike Hankey, de la Sociedad Estadounidense de Meteoros, describió la situación como una especie de “campo de tiro”, aludiendo a la cantidad de objetos cruzando la atmósfera. Según sus registros, durante el primer trimestre de 2026 se duplicó el número de bólidos reportados en comparación con el promedio de años anteriores.

Este incremento también se reflejó en la intensidad de los eventos: muchos de los bólidos produjeron estampidos sónicos, señal de que se trataba de rocas espaciales de mayor tamaño. Un caso destacado fue el de un meteorito que explotó sobre Ohio con una energía comparable a cientos de toneladas de TNT.

Sin embargo, desde la comunidad científica se han planteado explicaciones más moderadas. Bill Cooke, de la NASA, señaló que, aunque el aumento pueda parecer inusual, no necesariamente implica un cambio extraordinario en el espacio. De hecho, entre febrero y abril suele registrarse un ligero incremento en meteoros muy brillantes, aunque las causas no están del todo claras.

Otros especialistas, como Peter Brown, descartan que estos eventos correspondan a una lluvia de meteoros desconocida, ya que los bólidos observados no comparten trayectorias ni velocidades similares, como cabría esperar si provinieran de una misma fuente.

Una explicación plausible apunta a factores más “terrenales”: hoy en día hay muchas más cámaras y dispositivos capaces de captar estos fenómenos, desde celulares hasta cámaras de seguridad. Además, el interés mediático hace que más personas estén pendientes del cielo y reporten lo que ven.

Incluso análisis estadísticos sugieren que, aunque los números actuales parecen altos, no están tan lejos de la tendencia general si se observa el crecimiento sostenido de reportes en los últimos años. Aun así, no todos coinciden. Hankey sostiene que el incremento reciente no puede explicarse solo por mayor atención del público, y lo atribuye a una oleada real, aunque breve, de actividad de meteoritos.

Para abril, la intensidad del fenómeno ya había disminuido. Aunque el debate continúa, la mayoría de expertos coincide en que no se trata de algo extraordinario, sino de variaciones naturales dentro de un sistema solar dinámico y complejo. En otras palabras, más que una amenaza, lo ocurrido en marzo fue una oportunidad poco común para observar de cerca el espectáculo de los llamados “fuegos artificiales” del cosmos. Veamos esta imágenes de una bola de fuego desplazándose del suroeste al noreste fue captada por una cámara de la red europea AllSky7 el mes pasado sobre Alemania. También fue observada en Bélgica, Francia, Luxemburgo y los Países Bajos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *