¿Quién es el poeta centenario que ha reunido a más de 85 artistas internacionales? Aquí le contamos.

A cien años de su nacimiento, la poesía de Jaime Sabines vuelve a encontrarse con el público, esta vez lejos de las páginas de los libros y convertida en pintura, escultura, fotografía y otras expresiones visuales. La exposición colectiva Es la sombra del agua abrió sus puertas en el Centro Cultural San Ángel, en la alcaldía Álvaro Obregón, como homenaje al poeta chiapaneco y a una obra que convirtió el amor, el deseo, la soledad, la muerte y las pequeñas experiencias cotidianas en materia poética.

La muestra reúne a 85 artistas, cada uno de los cuales tomó como punto de partida un poema, un verso o una frase de Sabines para construir una interpretación propia. El resultado es un diálogo entre dos lenguajes: el de la palabra escrita y el de las artes plásticas.

Los curadores Luis Ignacio Sáinz y Pilar Jiménez Trejo estructuraron la exposición alrededor de algunos de los textos más reconocidos del escritor, entre ellos Los amorosos: cartas a Chepita, Algo sobre la muerte del Mayor Sabines, Tarumba y Adán y Eva. Las obras buscan trasladar a imágenes las emociones que atraviesan esos textos y demostrar que la poesía de Sabines continúa teniendo capacidad para provocar nuevas lecturas un siglo después de su nacimiento.

La exposición tiene además un significado especial porque coincide con la celebración de los 30 años del Centro Cultural Jaime Sabines, ubicado en avenida Revolución 1747, espacio dedicado a preservar y difundir la memoria del escritor y que, después de permanecer siete años cerrado, vuelve a abrir sus puertas al público.

La propuesta también incorpora una selección de fotografías del poeta realizadas por Daisy Ascher, Eliane Cassorla, Rogelio Cuéllar, Eunice Chao, Gilberto Chen, Ulises Castellanos, Roberto Portillo y Maritza López. El registro fotográfico permite acercarse al hombre que estuvo detrás de una de las voces más reconocibles de la poesía mexicana del siglo XX.

Pero, ¿quién fue Jaime Sabines? Jaime Sabines Gutiérrez nació en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el 25 de marzo de 1926, y murió en Ciudad de México el 19 de marzo de 1999. Fue uno de los poetas mexicanos más leídos y reconocidos de su generación y desarrolló una escritura alejada de la solemnidad tradicional, con un lenguaje directo, cotidiano y profundamente emocional.

Su poesía habló del amor y del deseo, pero también de la enfermedad, la muerte, la familia, la soledad y el paso del tiempo. Esa capacidad para convertir experiencias comunes en versos de enorme intensidad hizo que su obra trascendiera los círculos literarios y llegara a un público amplio.

Entre sus libros destacan Horal, La señal, Adán y Eva, Tarumba, Yuria, Maltiempo y Nuevo recuento de poemas. También escribió Los amorosos: cartas a Chepita, una de las obras que consolidó su enorme popularidad. Sabines recibió, entre otros reconocimientos, el Premio Xavier Villaurrutia y el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Lingüística y Literatura.

Su poesía consiguió algo poco frecuente: hablar de asuntos profundamente humanos sin recurrir a un lenguaje inaccesible. Sabines podía escribir sobre el amor, la muerte o la angustia con palabras aparentemente sencillas, pero capaces de permanecer en la memoria de quien las lee.

Uno de los ejemplos más conocidos es Los amorosos, poema publicado originalmente en Horal, en el que el poeta retrata a quienes viven el amor como búsqueda permanente, entre la esperanza, la incertidumbre y la soledad. Un fragmento de ese poema resume parte de la intensidad característica de Sabines:

“Los amorosos callan.

El amor es el silencio más fino,

el más tembloroso, el más insoportable”.

La fuerza de Es la Sombra del Agua está precisamente en demostrar que esas palabras no pertenecen únicamente al pasado. Un siglo después del nacimiento de Sabines, sus versos continúan provocando imágenes, recuerdos y emociones. La exposición convierte así la poesía en una experiencia visual y confirma la vigencia de un autor que hizo de la vida cotidiana, con sus amores, pérdidas, deseos y contradicciones, una de las materias esenciales de la literatura.

Más que una conmemoración, la muestra plantea un nuevo encuentro con Sabines: uno en el que sus palabras dejan el papel, adquieren formas y colores y vuelven a interrogar al espectador sobre aquello que el poeta convirtió en materia de su obra: el amor, la vida y la inevitable presencia de la muerte.

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