El fútbol brasileño decidió ponerle freno a la creciente presencia de jugadores extranjeros en sus principales competencias. Los clubes de las Series A y B aprobaron este lunes una reducción progresiva del número de futbolistas foráneos que podrán ser incluidos en la planilla de cada partido, una medida que comenzará a aplicarse en 2027 y que busca abrir nuevamente espacio a los talentos formados en Brasil.
La decisión fue adoptada durante una reunión de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) con representantes de los 40 clubes de las dos principales divisiones y las federaciones estatales. El nuevo esquema establece que el máximo de extranjeros relacionados por encuentro pasará de los actuales nueve a ocho en 2027, siete en 2028, seis en 2029 y finalmente cinco en 2030.
Se trata de un cambio significativo si se tiene en cuenta que el límite brasileño ha aumentado de manera sostenida durante los últimos años. En 2013 los equipos podían relacionar tres extranjeros por partido; en 2014 el número subió a cinco; en 2023 pasó a siete y desde 2024 se mantiene en nueve. Ahora la CBF plantea regresar gradualmente al límite de cinco que existía hasta 2022.
La preocupación central está relacionada con las oportunidades para los futbolistas jóvenes. Según el estudio presentado por la propia CBF, los jugadores brasileños menores de 23 años participaron en apenas el 13,8 % de los minutos disputados en la Serie A durante 2026. El dato contrasta con las principales ligas europeas analizadas por la entidad: Francia registra un 38 %, Inglaterra 32 %, España 31 %, Alemania 28 % e Italia 28 %.
El cambio también responde al crecimiento de la participación de futbolistas extranjeros mayores de 23 años. Entre 2020 y 2026, su presencia en los minutos disputados de la Serie A brasileña pasó del 7,8 % al 25 %, es decir, se multiplicó por 3,2. En sentido contrario, la participación de los brasileños sub-23 cayó del 28,3 % al 11,5 % en el mismo período.
La medida no significa que Brasil pretenda cerrar sus puertas al talento internacional. La CBF sostiene que los extranjeros siguen siendo importantes para elevar el nivel de las plantillas y que el objetivo es encontrar un equilibrio entre las contrataciones internacionales y el desarrollo de los futbolistas locales. De hecho, el promedio actual de extranjeros relacionados por partido en la Serie A es de 5,4, por debajo del límite de nueve.
El nuevo reglamento estará acompañado por otra modificación destinada a favorecer a los jóvenes. Los clubes podrán mantener un máximo de 50 jugadores inscritos, pero progresivamente deberán distribuirlos entre una Lista A, destinada principalmente al plantel de mayores de 23 años, y una Lista B para futbolistas sub-23. En 2027 la proporción será de 30 y 20 jugadores, respectivamente, y para 2030 llegará a 25 futbolistas en cada lista.
El debate brasileño no es aislado, aunque las principales ligas del mundo utilizan mecanismos muy diferentes para proteger o promover el talento local. En Argentina, por ejemplo, el reglamento de la Liga Profesional establece un máximo de seis contratos con futbolistas extranjeros y permite que hasta cinco extranjeros sean incluidos en la planilla de un partido. Es, por tanto, un sistema más restrictivo que el brasileño vigente en 2026 y que el que Brasil mantendrá durante los próximos años.
En Inglaterra la fórmula es diferente. La Premier League no establece simplemente un número máximo de extranjeros por nacionalidad. Los clubes pueden registrar hasta 25 jugadores mayores, pero no más de 17 pueden no cumplir los requisitos de “home grown”, una condición vinculada a haber estado registrados durante determinado período en clubes afiliados a las asociaciones inglesa o galesa antes de cumplir los 21 años. Los menores de 21 años pueden quedar fuera de ese límite de 25.
Alemania también utiliza un mecanismo centrado en la formación local. Desde la temporada 2026-27, los clubes de la Bundesliga y la segunda división deben tener al menos 12 jugadores con ciudadanía alemana bajo contrato y registrados en las listas correspondientes. La regla no funciona como un simple techo de extranjeros, sino como una exigencia de presencia de futbolistas alemanes.
En España existe igualmente una regulación específica para jugadores que no son nacionales de un Estado de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo. La normativa permite establecer, mediante acuerdo entre LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol, el número de futbolistas de esas nacionalidades que pueden ser inscritos por los clubes.
El caso de Estados Unidos es diferente. La MLS utiliza un sistema de “international roster slots” que limita el número de plazas destinadas a jugadores internacionales, pero esas plazas pueden ser negociadas entre los clubes. Para 2026 existen 241 plazas internacionales distribuidas entre los 30 equipos, con la posibilidad de que los clubes terminen teniendo más o menos de las ocho plazas que corresponden inicialmente a cada uno.
La particularidad del caso brasileño está en que la reducción llega después de una etapa de liberalización. El país pasó de permitir tres extranjeros por partido en 2013 a nueve en la actualidad. En ese período, los clubes incorporaron cada vez más futbolistas de otros mercados sudamericanos y de otras regiones, mientras Brasil continuó siendo uno de los principales exportadores de talento del fútbol mundial.
La propia CBF señala que los jugadores de hasta 20 años representaron el 50,1 % de los ingresos obtenidos por los clubes brasileños en transferencias al exterior entre 2016 y 2025. De ahí que el debate no se limite a la cantidad de futbolistas brasileños que aparecen en las alineaciones: también está en juego la capacidad de los clubes para formar jugadores, darles minutos y posteriormente transferirlos al exterior.
La reforma fue aprobada con solo dos votos en contra y entrará progresivamente en vigor desde 2027. De esta manera, el fútbol brasileño intenta modificar el equilibrio entre experiencia internacional, competitividad de sus clubes y oportunidades para una nueva generación de futbolistas locales, sin eliminar la presencia extranjera en sus campeonatos.






